Con la llegada del otoño cambian nuestros horarios, nuestras rutinas y también los alimentos que encontramos con más facilidad en el mercado.
Dejamos atrás las comidas más frescas y ligeras del verano y empiezan a apetecer platos calientes, cremas, verduras asadas, guisos y alimentos de temporada como la calabaza, el boniato, las setas, las castañas o las crucíferas.
Y este cambio de estación puede ser una buena oportunidad para revisar cómo estamos comiendo y cómo nos está sentando nuestra alimentación.
Porque comer saludable no consiste únicamente en elegir alimentos que, en teoría, son buenos para nosotros.
También importa cómo los preparamos, en qué cantidad los tomamos, cómo los combinamos y, sobre todo, cómo responde nuestro cuerpo.
¿Te notas más hinchada después de comer?
La hinchazón abdominal es una molestia muy frecuente y puede aparecer por diferentes motivos: gases, estreñimiento, digestiones pesadas, determinados alimentos, comer demasiado rápido, cambios en los hábitos o incluso situaciones de estrés. No existe un único alimento responsable ni una solución que funcione igual para todo el mundo.
Por eso, desde un enfoque de nutrición integrativa, no se trata de hacer una dieta restrictiva ni de eliminar alimentos indiscriminadamente.
Se trata de observar.
De entender qué está pasando.
Y de encontrar una forma de alimentarnos que nos permita comer rico, nutrirnos y sentirnos bien después de las comidas.
El otoño nos lo pone fácil
Esta estación nos ofrece muchos alimentos que podemos utilizar para preparar platos reconfortantes y nutricionalmente interesantes.
Calabaza, zanahoria, boniato, puerro, calabacín, setas, espinacas, acelgas, brócoli, coliflor, pescado azul, frutos secos, semillas, aceite de oliva virgen extra, especias como el jengibre o la cúrcuma…
La clave no está en buscar “el alimento que desinflama” ni en construir una alimentación perfecta.
Está en combinar alimentos de calidad, variar nuestra alimentación y adaptar las preparaciones a nuestra tolerancia digestiva.
Porque una crema de verduras puede sentarnos estupendamente a una persona y no tanto a otra. Una ensalada enorme puede parecer una opción muy saludable, pero si nos produce una gran distensión abdominal quizá necesitemos revisar la cantidad, los ingredientes o incluso la forma de preparación.
Una alimentación saludable también debe sentarte bien
Este es uno de los principios que trabajamos desde la nutrición integrativa.
No basta con saber qué alimentos son saludables.
Tenemos que aprender a identificar qué necesita nuestro cuerpo.
Y eso puede significar introducir más verduras cocinadas, ajustar la cantidad de fibra, revisar determinadas combinaciones, mejorar nuestros horarios, comer con más calma o prestar atención a otros hábitos que influyen en nuestra digestión.
Si llevas tiempo sintiéndote hinchada, pesada o incómoda después de comer, quizá sea el momento de dejar de probar soluciones aisladas y empezar a mirar el conjunto.
Este otoño quiero ayudarte a hacerlo más fácil
He preparado una guía con 15 recetas de otoño pensadas para cuidar tu digestión y ayudarte a reducir la sensación de hinchazón abdominal, utilizando ingredientes sencillos, de temporada y fáciles de incorporar a tu día a día.
Recetas para desayunos, comidas y cenas que te ayudarán a descubrir que comer para cuidar tu digestión no tiene por qué ser aburrido ni complicado.
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Y si sientes que necesitas ir un paso más allá y entender qué está ocurriendo en tu caso, puedes solicitar una consulta de nutrición integrativa en Bilbao o Bizkaia, también disponible online.
Porque no se trata de comer menos.
Se trata de aprender a comer de una forma que te siente bien.