Una receta cremosa, saciante y llena de sabor mediterráneo
Esta ensalada demuestra que las recetas más sencillas muchas veces son las que más sorprenden.
Los puerros asados adquieren una textura tierna y un dulzor natural que combina perfectamente con la cremosidad de la burrata y la intensidad del tomate seco.
El contraste entre lo templado, lo cremoso y el toque crujiente de las nueces crea un plato muy equilibrado y reconfortante, ideal para quienes buscan comidas nutritivas pero con sensación de disfrute real.
Perfecta para una comida ligera, una cena especial o incluso como plato para compartir.
Ficha rápida
| VARIABLES | RESULTADOS |
| Tiempo total | 50 min |
| Raciones | 2 |
| Dificultad | Fácil |
| Objetivo | Saciedad y bienestar digestivo |
| Ideal para | Comidas ligeras y cenas especiales |
| Temporada | Todo el año |
Ingredientes
Para la ensalada
- 3 puerros
- 250 g de burrata
- Un puñado de nueces
- Tomates secos en aceite de oliva
- Cebollino fresco picado
Para la vinagreta
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 20 ml de vinagre de Jerez
- 1 cucharadita de mostaza
- Sal marina
- Pimienta negra recién molida
Elaboración
1. Prepara los puerros
Lava bien los puerros y retira la parte verde más dura.
Colócalos enteros en una bandeja apta para horno.
2. Hornea
Asa en horno precalentado a 200 ºC con calor arriba y abajo hasta que estén bien dorados por fuera y tiernos por dentro.
El tiempo aproximado suele ser de 40-45 minutos, aunque puede variar según cada horno.
3. Prepara la vinagreta
Mezcla el aceite de oliva virgen extra con el vinagre de Jerez, la mostaza, la sal y la pimienta hasta obtener una vinagreta suave y emulsionada.
4. Monta la ensalada
Coloca los puerros templados en una fuente y añade la burrata por encima.
Incorpora los tomates secos, las nueces y el cebollino fresco picado.
5. Sirve
Añade la vinagreta justo antes de servir para potenciar todos los sabores.
¿Por qué esta receta puede ayudarte?
Puerros
Son ricos en fibra prebiótica, que ayuda a alimentar la microbiota intestinal y favorece la digestión.
Burrata
Aporta proteína y grasas que aumentan la saciedad y ayudan a crear comidas más completas y satisfactorias.
Nueces
Fuente natural de grasas saludables y antioxidantes con efecto antiinflamatorio.
Aceite de oliva virgen extra
Base fundamental de la alimentación mediterránea por su riqueza en polifenoles y grasas saludables.
Información nutricional aproximada (por ración)
- 450-550 kcal
- Muy saciante
- Fuente de proteína y grasas saludables
- Rica en antioxidantes
- Bajo índice glucémico
Variantes terapéuticas
Versión más digestiva
Usar mozzarella fresca en lugar de burrata.
Más proteína
Añadir pollo desmenuzado o huevo cocido.
Más antiinflamatoria
Incorporar cúrcuma y pimienta negra en la vinagreta.
Sin lácteos
Sustituir la burrata por queso vegetal de anacardos.
Cómo acompañarla
Esta ensalada combina muy bien con:
- pescado al horno,
- hummus casero,
- pan de masa madre,
- quinoa,
- verduras asadas,
- crema suave de calabacín.
Consejo integrativo
Las recetas simples hechas con ingredientes reales suelen ser las más sostenibles a largo plazo.
Comer saludable no tiene por qué ser complicado ni restrictivo.
Cuando una comida aporta placer, saciedad y equilibrio, resulta mucho más fácil mantener hábitos que cuiden tanto el cuerpo como la relación con la comida.